domingo, 22 de agosto de 2010

713avo Amor "Nos cambiaron por pistolas"



Nos cambiaron por pistolas es uno de los temas clásicos de la mítica banda 713avo Amor. Desde este espacio quiero rendirle un pequeño homenaje a este fabuloso grupo que tanto me impacto y que tanto disfruté y disfruto. Espero que os guste.
http://www.youtube.com/watch?v=BBeIUOF6Q-g


En una sierra inhumana, nacimos mis dos hermanos y yo. De mamá sólo conocimos la cruz que había sobre su tumba, pero mejor hubiera sido conocer la de papá.


Ahora, ahora os contaré por qué...
Nuestro padre era viejo de pelo blanco que montaba un caballo tordo y recorría las pocas poblaciones que había en los alrededores, disparando a diestro y siniestro sus pistolas, motivo de su locura, para engordar la cifra de cruces en los cementerios.

Noche de luna gitana... Un tablao de aglomerado aguantando sin reproches los taconazos de una bailaora... Al fondo mi padre, jugando a las cartas. Se quedó sin dinero, y preguntó al Gordo:

-- ¡Ey! ¿Aceptas como apuesta las vidas de mis tres churumbelillos? Y con la condición de que yo tenga, hoy pierda o gane, una docena de pistolas nuevas y un carro lleno de munición...

El Gordo dijo sí, con sarcasmo, y mi padre... Ay, mi padre... perdió, claro.

Esa misma noche vinieron a buscarnos dos trabajadores de la haciendo del Gordo. Apestaban a vino... Nos sacaron a empellones de la cama, mi padre disparaba al techo y a los muebles, sin ton ni son, y cada uno de ellos sujetaba a uno de mis hermanos; mi padre a mí. Yo desde el primer
momento supe que aquello era el final, y en el primer descuido que tuvieron salí corriendo por la puerta de atrás. No sabía lo que me esperaba allí fuera, pero no volví la vista atrás... No, no volví la vista atrás...

Durante mucho tiempo anduve vagando por aquella sierra inhumana buscando a mi padre, pero no lo encontré, y poco a poco me fui enterando de lo que ocurrio con mis hermanos en boca de los habitentes de las poblaciones cercanas a la hacienda.

Mi hermana vivía custodiada por dos viejas vestidas de negro, caras de hiena y sonrisa desdentada. Tenía 11 años cuando la sangre la hizo mujer con dulzura. Queria al Gordo que fuera mujer y madre al mismo día. Que toda la hacienda se vistiera de fiesta para tan señalada fecha: Asi que decenas de sirvientes trabajaron sin descanso, poniendo farolillos,
largas cadenas de flores hechas a mano, construyendo largas mesas para el banquete donde habría comida para un par de años y bebida suficiente para emborrachar a un ejército. El Gordo estaba descosido dando órdenes, esperando el momento con impaciencia, cuando le avisaron
de que dentro, todo estaba preparado. Habían llevado las sirvientas a mi hermana a una habitación donde había una cama, hermana gemela del patíbulo. La ataron brazos y piernas con cuerdas y extendieron una alfombra roja desde los pies de la cama a la puerta... Y entró el Gordo... Sudoroso, maloliente...Con botas de barro pisaba fuerte. Desenfundando su puñal y mojándolo en veneno de hijos, EL Gordo se tumbó sobre mi hermana mordiéndola. Mi hermana lloraba y gritaba. Las viejas se besaban con sus lenguas excitando aún más al Gordo, que cada vez que alzaba la cabeza veía sus cuerpos
arrugados chupándose. Mi hermana gemía y gritaba... y el Gordo le clavó su puñal, le clavó se puñal, le clavó su puñal...

Mi hermano, el menor de los tres... Ojos celestes como el cielo de verano... "Ojos celestes como el cielo de verano tiene este niño", cantaba mi abuela mientras le daba el biberón de vino barato y le hacía dormir la siesta meciéndolo en su butaca desvencijada. El Gordo se encaprichó de esos ojos.

MAL ASUNTO.

Mi hermano, el menor de los tres. Ojos celestes como el cielo de verano.
-Ojos celestes como el cielo de verano tiene este niño.

Cantaba mi abuelo cuando le daba el biberon de vino barato y le hacia dormir la siesta en su butaca

El Gordo se encrapicho de esos ojos...mal asunto.
Mi hermano, limpiaba establos, descargaba carros y arrastraba burros cargados hasta la agonía. Servía de bufón a ratos para divertir al Gordo y sus secuaces. Un día, hora del almuerzo, llamó el Gordo a mi hermano a su salón. Le pegó puntapiés hasta hacerlo desmayar. Le echaron agua sus secuaces, reanimándole, y todavia tuvo mi hermano que hacer alguna pirueta, contar un par de chistes y enseñar su pito... y dejar que el Gordo lo tocara... y lo besara... Entonces el Gordo cojio un sacacorchos que había encima de la mesa y le sacó los ojos celestes como el cielo de verano a mi hermano... Y se hizo un collar que colgaba sobre su pecho... bosque de pelo negro.

Aún aquí no había terminado el trabajo de mi hermano, porque llegada la noche tenía que servir a la esposa del Gordo, mientras éste empinaba el codo en cualquier taberna de una población cercana soñando con arruinar familias como la nuestra. La señora en sí no era gran cosa: verrugas con pelos en la cara, surcos de una infección mal curada por todo el cuerpo. Su antepasado lesbiano la poseía; mi hermano era su nuevo juguete, el nuevo perrito de la niña rica de la hacienda. Así que esa noche acompañaron a mi hermano. Le ayudaban a subir las escaleras hacia el dormitorio de la señora, le abrieron la puerta y allí estaba ella: tumbada, desnuda, sobrexcitada, mirando en éxtasis a la lámpara. En su entrepierna había una montañita de azúcar para que mi hermano la comiera. Y agarrándole de los pelos le decia: mi niño, chúpamelo... chúpamelo, niño

Esa noche mi hermana era mujer y madre apaleada, mi hermano un espantapájaros ciego
ahuyentando cuervos en los sembrados de la Hacienda, mi madre un montón de huesos
comidos por gusanos...

¿Por qué nos cambiaste por pistolas, papá? ¿Eh? ¿Por qué?

Y yo me enfundaré unas botas rojas
y subiré los cuellos de mi abrigo;
pensaré con los días en la boca
y los insultos en el cielo,
caminaré cuatro lunas, o siete, o diez, o veinte o cien...
dejando huellas por si me andas buscando
porque yo a tí sí te busco, papá
para cumplir lo jurado
una venganza
a tres disparos:
uno por mi madre,
otro por mi hermana
y otro por mi hermano,

y después de cumplir lo jurado
quizás mi dedo se vuelva loco
y te llene de plomo,
aunque después me arrastre como
el monstruo que me has hecho
y te chupe los ojos con cariño de ternero
y me azote la espalda,
pero no dejaré,
no dejaré,
no dejaré de preguntarte
hasta que me contestes:

PAPÁ, PAPÁ, ¿POR QUÉ NOS CAMBIASTE POR PISTOLAS?



Reiniciar

Es difícil romper el silencio cuando no hay palabras

cuando el corazón no quiere dar un paso más,

nos agarramos al tiempo esperando quizás

que no nos deje tirados en el camino

mientras el mañana siempre se ve de lejos.


Sonreímos buscando salidas

sumideros por donde vaciar,

morimos por conseguir escafandras perpetuas

que no dejen que el dolor nos toque

pero no existe pues sería muy fácil jugar a ganar.


Nunca pierdas mi mano de vista

porque se que ahora todo duele,

deja que busquemos esa vereda que esta por hacer

que solo espera nuestro continuo y permanente pisar

deja secar las alas para que puedan volver a volar.

domingo, 8 de agosto de 2010

Lloramos

Todos pintados de rojo
llorándonos a los ojos
desmembrando recuerdos
ahogándonos en pena.

El paso adelante tarde o temprano llega
y estamos obligados a darlo... o a perecer,
el miedo siempre ofrece una mano
cuando no lo quieres ni ver.

Mañana tan solo sonreirán los que ya han llorado
... porque todos lloramos.

Pedacitos de Zinc



Sobrevivo reventando primaveras con tu nombre,

ya me he cansado del alrededor y de mirar de refilón,

que si no me miras no es porque no este delante,

ni porque las nubes me disfracen de la luz del sol.


Parpadeo mientras la suerte se despide por mi boca,

revolcándonos por el suelo nunca fuimos perfectos,

el alpiste no era para mi solo, ni el mar, ni las rocas,

yo sin saberlo también pertenecía a tu club selecto.


Las flores se marchitan y los floreros se acaban rompiendo,

los besos caducan, mientras la bebida ahora nos esta comiendo,

el sol se apaga, las nubes desaparecen y el viento se cansa,

los susurros acaban ahogándose, las sonrisas llorando,

las fiestas en el cementerio y el mimo gritando,

es imposible cambiar un final que ya esta escrito

es imposible escribir un poema en mitad del cielo

es imposible dibujar corazones sobre el mar

es imposible dormir cuando todo duele

es imposible dejar de pensar en esa estrellita que todos tenemos...

... esa estrellita que vive de sueños,

que vive de ilusiones

que vive de no dejarnos morir

que vive en pedacitos de Zinc.

lunes, 19 de julio de 2010

domingo, 18 de julio de 2010

Hoy es algo más




Es sucio, bastardo y rabioso
aunque algunos lo disfracen de etiqueta
y otros le echen colonia y lo pinten de colores,
se contenta con romper lo establecido
denunciar las verdades absolutas
gritar hasta que los sordos escuchen.

Llega a doler, siempre hurgando en heridas
deseando desempolvar lo que otros enterraron
mostrando las vergüenzas de los que no la tienen,
apagando las velas que quieren iluminar
crucificando sin cruces toda su historia
apaleando conciencias dormidas, sedadas.

Regala caricias, sexo, sudor, revolcones y pasión,
encadena sin cadenas amistades a golpes de corazón,
enamora como los versos del poeta que murió por ellos,
no juzga tras la primera mirada, ni la primera palabra,
se ahoga en cerveza, en whiskey, en todo aquello que se pueda nadar,
nos da oportunidad de cambiarlo todo...

Hoy es algo más que un estilo,
algo más que una forma de vivir,
algo más que crear una atmósfera,
algo más que la droga que necesitamos.

Hoy es actitud
hoy es ROCK’N’ROLL.

sábado, 26 de junio de 2010

Es imposible borrarle la sonrisa a quien solo esta dispuesto a sonreír

Es imposible borrarle la sonrisa a quien solo esta dispuesto a sonreír

fue imposible secuestrar de su corazón a quien siempre quiso vivir

será imposible dejar de morir sabiendo que solo te tendré al dormir.


Era capaz de beber sin descansar todas las gotas de lluvia en tus días más tormentosos

no vacilaba jamás con apalear esas palabras enfurecidas que para ti estaban de más

podía estar cogiendo del cuello al sol durante horas y horas cuando tu solo querías luna

construía ventanas en los castillos de arena para que la princesa tuviera vistas al mar.


Se puede soplar, soplar para no dejarles volver,

soplar para espantar lo que se avecina,

espantar aquello que ves venir de frente

aquello que nunca quisiste volver a ver.


Se puede coger aire y soplar aún más fuerte todavía

para expulsar todo lo que sobra, lo que molesta,

ese lastre que quiere ser uno más del día a día.


Se puede soplar,

créeme que se puede soplar,

soplar y esperar.

jueves, 17 de junio de 2010

Una película

Esa sonrisa cargada de ironía aterra tanto que paraliza

da en el blanco cada vez que quiere

aplasta mi confianza, no me deja tirar la toalla

mientras el piano suena como en el final de una película,

los créditos comienzan a salir

la gente aplaude mientras se levanta

pero en la última fila del cine

una pareja que cuentan por meses su amor

se han dado cuenta que lo nuestro no ha terminado...

El tiempo

De romper el colchón a lloros hiciste un pasatiempo

malviviste horas en el limbo que ahora huelen a tiempo perdido

supuraste aliento quebrado que no fue más allá del olvido.


Jurabas a gritos una inventada revolución eterna

paseabas discursos aprendidos de memoria

maldecías lo establecido a mordiscos de juventud.


El tiempo acaricia el futuro como la soga al cuello

apalea sueños dormidos dejándolos desnudos

es incapaz de mentir y jamás da la espalda.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lágrimas


Es alto el precio que pagamos los que lloramos por dentro

nadie se acerca a secar las lágrimas que no se ven,

buscamos la conversación que alivie sin ser descubiertos

dibujamos cuadros con el mayor numero de colores posibles

encarcelamos miradas nostálgicas que puedan descubrirnos

y releemos una y mil veces el diario de nuestras vidas.


Pero un día todo se acaba, todo tiene un final

las lágrimas acabarán por desbordar, saldrán a la luz

y para ese día guardo el pañuelo que tu dejaste antes de marchar

pañuelo viejo, doblado, arrugado, cansado del desuso

para ese día no tendré sonrisas, porque no las puedo forzar

van por libre y yo no soy su dueño,

para ese día tan solo me queda esperar,

porque se que llegará...


Mientras fumigo temores a base de inventarnos en mañanas,

no me canso del dolor de cabeza que me produce estar todo el día soñando,

no me canso del olor que tiene la vida cada vez que despierto a tu lado.

jueves, 3 de junio de 2010

Para eso están los balcones en primavera

Para eso están los balcones en primavera,

para contar historias, mientras los gorriones soplan velas

hay quien se dedica a ver películas sobre la acera...


Y ahora también me entretengo encarándome con las nubes

hablando con las macetas, esperando contestación o rompiendo platos

guiñándole un ojo al sol mientras me rasco la cabeza para cerrar algún trato.


Y se escucha a lo lejos a princesas cansadas de príncipes tatuados

y a sus pisadas por el mercadillo de los viernes dejando atrás el Rabal

buscando bolsos para guardar todos los besos que ya no darán jamás.


Las pocas chimeneas que quedan a la vista dejaron ya de fumar

antenas oxidadas, toldos descoloridos, no me gusta la leche con miel

a veces me agarro fuerte la barandilla y sueño con que todo va ir bien.


Quisiera poder abrazar todo aquello que mis ojos abarcan

porque es mío y lo quiero, aunque este sucio, viejo y roto

porque es mío y yo siempre quise estar un poco loco.


No pido que me saluden al pasar, ni me dediquen un adiós

no quiero gestos forzados, ni falsas sonrisas, ni horas de misas

tan solo pido que me dejen andar con el viento detrás, sin prisas.

viernes, 21 de mayo de 2010

Olvidemos desde ayer hacia atrás

Arrasemos los caminos que dejamos atrás
que nunca nos puedan seguir, ni siquiera la primavera
olvidemos desde ayer hacia atrás,
el pasado muere cada día un poco más.

El despertar perverso de mañanas inesperadas
nos servirá el desayuno en forma de sexo caramelizado
las sabanas de chocolate caliente, almohada de algodón
y nubes blancas y rosas bailotean por el colchón.

La ventana se niega a llorar, el sol duerme perezoso
postales que cobran vida y respuestas que salen solas
una cola enorme de lloros olvidados no paran de criticar
no se quieren secar, tan solo piden volver a trabajar.

El suicidio continuo de las pequeñas alegrías...
El sueño aséptico de vuestras revoluciones a distancia...
El gusto a disgusto por gustar a quien os gusta...
La libertad que lloráis con vuestra mejor sonrisa...

...todavía sigo esperando en mi cómodo sofá
que abandonéis las trincheras que os habéis inventado
es imposible ganar una guerra de la que no tomáis parte.

Es la hora de romperlo todo



Es la hora de romperlo todo, desconectar,

incendiar todos los miedos,

apagar las ganas de seguir durmiendo,

rebuscar todo aquello que huela a pasado,

diferenciar entre vivir y esperar la muerte,

acurrucarse en vez de arroparse con sus mantas,

deshojar todas la rosas que disfrazan el camino,

entorpecer todos sus planes de empatía,

desenfundar la rabia que espera ansiosa,

disparar al sol en el centro de su corazón,

encarcelar los discursos de más de diez minutos,

afinar todas las cuerdas de la guitarra,

subir el volumen del micro mas allá del cielo,

asesinar con poemas que masacren conciencias,

vivir enamorado de la locura en un casa de dinamita,

encender las velas en una tarta de gasolina,

construir cementerios en los centros comerciales,

fotografiar el único arcoiris sin vergüenza en blanco y negro,

servir cervezas de lejía bien fría,

cargar la escopeta y esperar.

Es la hora de caminar como el que viene de pasear al perro,

con los vaqueros rotos, la vieja camisa de Nirvana,

la chaqueta de lana, las gafas de sol y el pelo enmarañado...

Es la hora rescatar viejas canciones que nos devuelvan vida,

de enfriar el fuego que recorre por los bosques mas poblados,

de sacudir el polvo de viejas libretas de anillas.

Es la hora de saltar al vacío cogidos de la mano

vestidos con el adiós

de los que saben que jamás

volverán a decirse te quiero.

sábado, 15 de mayo de 2010

Vivo por debajo de tus sueños

Que vivo

por debajo

de tus sueños,

vecino atontado

con los mañanas

más que

imaginados,

desparramo

versos,

me emborracho

de miradas

acariciando

horas muertas

deshojando

libros

y

empapándome

de palabras

que quieren

dibujar,

susurrándole

a mis demonios,

pidiéndoles

que marchen

que se busquen

otro infierno,

que con este

ya han terminado,

que olviden

el camino

de vuelta

y

que si pueden,

como

último favor,

no hagan

ruido

al cerrar

la puerta.

jueves, 6 de mayo de 2010

Desde el comienzo, todo esta empezando a acabar


Desde el comienzo, todo esta empezando a acabar, o desde que algo acaba, tan solo queda empezar. El mar parece ser capaz de ahogarnos a todos en un mal día, el viento quizás tan solo podría decirnos adiós, mientras que la lluvia se puede despedir uno a uno de todos nosotros, los malentendidos forman parte de todos nosotros, y en la playa solo hay arena para los que buscan algo más.

1. De cómo ella y sus voces dijeron adiós.

Las voces son mías, son tuyas, son de ellos, las voces no se callan porque no quieren y porque no deben hacerlo, están como el ultimo aliento, como la ultima mirada hacia atrás, como el estanque a punto de rebosar, como el exilio para los que no pueden mentir, están para se escuchadas, están para atravesar paredes, romper muros, pero no cicatrizan heridas. Esos labios tuyos buscan siempre otros labios, fruta para poder besar, siempre intentan llamar la atención, dejar de ser vulgares, siempre a cámara lenta con la lengua, humedeciéndose para ser más convincentes, acarician el dedo índice mientras un susurro conversa a solas con otra victima mas de tus encantos, y sabes que ya van cientos, y no te cansas, te gustas, disfrutas, te sientes fuerte, invencible, diosa de todos tus actos, embajadora del pecado que tu misma ofreces, es tanto el placer que sientes, que el dolor, los remordimientos, el miedo al mañana, no pasa de ser más que un par de minutos en el balcón, mirando la luna a través del humo de los cigarros que también conocen tus labios, esa misma luna que mas adelante será la única testigo del salto al vacío que acalle todas esas voces.

2. De cómo el y sus viajes dijeron adiós.

El mordisco es doloroso, el corazón sangra por dentro, mendigo de tus errores, los párpados cancelaron todas tus visitas, las pesadillas son capaces de aparecer sin estar dormido y eso no te deja dormir, la cocina es un hotel sin habitaciones, el salón un garaje sin coches, el balcón parece querer ser una pista de despegue, y el pasillo un río largo e inacabable por el que tu navegues. Tu arrancaste el enchufe y ahora la televisión parece que no puede mentir, el teléfono se canso de trasnochar y follar, la radio sigue en huelga y los libros no se pueden leer porque aún no están escritos. Tan solo te queda coger los últimos pasajes que te quedan sobre la mesita de noche, sabes desde hace tiempo que es lo único que te sirve para alejarte lo mas lejos que puedas de la verdad, y por fin sobrevuelas por jardines que nunca existieron, por parques que fotografiaron tu infancia, y paseas junto a nubes que ya conocen tu nombre mientras das paso a los cuervos que mas tarde visitaran tus ojos, pero el viaje se acaba y aterrizas en el frío y mojado suelo de tu cuarto de baño, es un aterrizaje doloroso, de los que mas vale no despertar, de los que sabes que por desgracia se volverán a repetir, hasta que llegue el último.