viernes, 11 de noviembre de 2011

Todo se cubrió de rojo.

Ilustración: Guillermo Ros (Rey Mono)


Todo se cubrió de rojo, hasta la oscuridad.

Y ahora, tan solo vestidos por el calor del fuego,
recordamos a lo lejos el chapoteo de los charcos,
el levantar de polvaredas al paso de los sueños,
la voracidad desvergonzada de la adolescencia
y la vespertina lucidez de la conciencia.

Ahora que mis besos doman tu nuca,
ahora que mi brazo sostiene mi deseo,
ahora que tu mano adiestra a la mía,
ahora que, enredados de piernas, no podemos salir a correr,
ahora nos damos cuenta de que lo único
que nos había separado durante todos estos años
había sido la cercanía, las miradas diarias,
el miedo que tiene el amor de romper amistades,
el sentir que, más que amigos, éramos hermanos.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Libros de poemas.

Me dicen que la última vez que se vio a un humano leyendo un libro de poemas, la televisión no existía, internet no existía, el whatsapp no existía, los zombis existían pero no se les conocía, los políticos no existían, los banqueros existían pero no se reían…

Pero de todo esto debe hacer ya bastante tiempo, porque yo
tampoco me acuerdo del calor que solo pueden dar los versos.

Kilómetros

Me da igual los kilómetros y kilómetros que abarque la oscuridad a nuestro alrededor, porque se de sobra que con tan solo una cerilla soy capaz de iluminar tu cara y hay momentos en los que eso es lo único que necesito ver.

lunes, 31 de octubre de 2011

No hay canciones de amor

No hay cielo sin suelo, ni perro que no ladre.
No hay futuro sin presente, ni hermanos sin padres.
No hay ruinas sin batallas, ni bofetadas sin caras.
No hay pañuelo sin lágrimas, ni relaciones raras.

No hay prisión sin reos, ni ventas sin precio.
No hay oscuridad con luz, ni caída sin tropiezo.
No hay rosas sin espinas, ni promesas sin tiempo.
No hay espera sin necesidad, ni veletas sin viento.

No hay idiota sin remordimiento, ni ardor sin calor.
No hay frialdad sin hielo, ni venganza sin valor.
No hay placer sin pecado, ni almas pululando sin destino.
No hay despiste sin consecuencia, ni corazones en continuo desatino.

No hay canciones de amor... tan solo Rock’&’Roll.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Pagar una y mil veces.

Rompiste el cerco, abriste la veda,

y ahora las balas solo buscan tu cuerpo.

Los dieciocho disparan a quemarropa,
tu futuro sentimental por los suelos, desangrado.

¿Es justo devolver una y otra vez con la misma moneda?
¿Es justo pagar una y mil veces el mismo error?

Tan solo querías resolver dudas sin enloquecer,
ordenar sentimientos, adiestrar hormonas,
pero a la vida siempre le costó mirar atrás y perdonar.

sábado, 1 de octubre de 2011

Sonrisa nostálgica


A veces, las palabras se hundían junto al barquito de papel,
sin haber visto olas más allá de las fabricadas
por los patitos de la bañera.

No solo le gritábamos a los tres vientos
todos nuestros errores,
sino que al cuarto —el más discreto—
se los escribíamos por si acaso.

A gramos, y en familia, comprábamos momentos felices.
Todo valía. No nos cansábamos de vivir,
o al menos de fingirlo.

Tropézabamos mil veces
con diferentes piedras;
era nuestro ritual secreto
para mantener los ojos abiertos.

Envejecimos. Y uno a uno,
fallecimos.
Ahora, recordando aquellos tiempos,
apenas una leve —y vergonzosa—
sonrisa nostálgica me abriga la cara.

martes, 20 de septiembre de 2011

La rompimos.


Rompimos la noche,
rompimos la cordura,
rompimos la dulzura
de los besos y los reproches.

Aquella noche de septiembre
rompimos con la vida y con la muerte,
con el bien y con el mal,
con el principio de la historia
y con el amargor de su final.

sábado, 10 de septiembre de 2011

El salto


Continúo viendo demasiado lejos
la otra orilla del río
por la que nos quieren hacer cruzar.

La corriente es cada vez mayor,
y la prolongada lluvia de estos últimos años
no hace más que enfurecerla.

Lo único positivo
es que, cada día que pasa,
voy retrocediendo un poquito.

Retrocediendo, sí,
pero sobre mis propios pasos,
aumentando así la posibilidad
de coger la carrerilla apropiada
para dar el salto de mi vida.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Esquivar sin mirar


Ni quiero, ni puedo, ni debo.
Ni lágrimas me quedan,
ni cabreos, ni aliento.

De tanto sangrar,
mi corazón aprendió
a no respirar,
a esquivar sin mirar.

miércoles, 31 de agosto de 2011

jueves, 25 de agosto de 2011

No soy el único, desde el útero.


Sirviendo a los criados, todo parecía más difícil, más doloroso.
El aprendiz inodoro tan solo buscaba el perfume perfecto
para guardarlo en la vieja caja con forma de corazón.

“Vióleme, vióleme” —gritaba esquizofrénica y depresiva—,
y fue en ese momento cuando Frances planeó su venganza sobre Seattle.
Los gritos vomitaron el silencio posterior; ella, muda, se hizo la loca.

Muy mono, muy divertido, muy orgulloso, muy gilipollas.
Enfermo al nacer, y no por la leche de su madre,
el estómago explota: ni poleos, ni hierbabuenas, ni tés.

Tan comercialmente ácida que tendrás miedo de pincharla.
Bajo el síndrome Tourette todo enloquece y se armoniza,
y todos piden disculpas, excusas... eso es todo lo que somos.

Galones, alcohol, flujo, fuego...
En el útero, cinco semanas de retraso pueden convertirse en una fecha para siempre.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Acierto

Hay balas que está cogiendo polvo en el cajón desde hace tiempo,
y gilipollas con dianas en la frente que tan solo esperan un acierto.

viernes, 19 de agosto de 2011

Al mismo tiempo

Y al mismo tiempo cogimos la pistola,
y al mismo tiempo apretamos al gatillo,
y al mismo tiempo disparamos las balas
que por un instante cruzaron miradas con guiños incluidos,
y al mismo tiempo impactaron en nuestros corazones,
la mía en el tuyo, la tuya en el mío,
y al mismo tiempo sonreímos,
y al mismo tiempo y antes de caer abatidos
nos arrodillamos frente a frente,
y en ese preciso instante supimos
que lo nuestro era para siempre.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Quiero volver a tropezar

Aprendimos a temblar junto a la bombilla de la salida del último bar
no entendimos nunca el porque de esas miradas de desprecio al pasar
el callejón se convertía en avenida hacia el mar con tan solo caminar
la oscuridad nos dejaba ver lo mejor de nosotros, la noche ayuda a respirar.

Cuando estés preparada para volver, comenzaré a derribar muros a bocados
tan solo grítame al oído y parto el sol a puñetazos, dime que solo quieres albas
y no necesito balas para matar las horas que sobran en tus días, en tu espalda,
dime que siempre suene esa canción y no habrá Dios capaz de darle al stop.

¿Por qué duele tanto algo tan hermoso?
¿Por qué mi mundo no es un pañuelo?
¿Por qué quiero volver a tropezar y no puedo?
¿Por qué no nos quedan ceros para empezar de nuevo?

jueves, 4 de agosto de 2011

Ya no pinta bien, se sale de la raya.




Los mañanas no pintan bien cuando tu habitación forma parte de un hotel,
la mezcalina jugó hasta muy tarde con el alcohol y hoy de nada sirve opinar,
las almas perdidas que mueren al sol nunca estuvieron obligadas a decir adiós,
cortinas temblorosas, ropa en el suelo, restos de amor y mirada inquieta al cajón.